• 29/04/2008

    Conceptos y recomendaciones básicas sobre la Osteocondrosis



      - Documento elaborado por el equipo radiológico asesor de ANCCE y
    dirigido por el profesor D. Manuel Novales Vasco del Hospital Clínico
    Veterinario de la Universidad de Córdoba.pv1nodum@uco.es



    INTRODUCCIÓN. Concepto de la enfermedad.

    La osteocondrosis es una enfermedad que produce un fallo en la osifiación normal de las articulaciones del caballo, lo que da lugar a un acúmulo de líquido sinovial (con el consiguiente defecto estético) dolor, y, en algunos casos cojera. Se producen en en las principales articulaciones del aparato locomotor del caballo, pero especialmente en las articulaciones localizadas en el corvejón, el menudillo y la babilla.

    La enfermedad puede aparecer en los primeros meses de vida (en los que pueden producirse curaciones espontáneas), haciéndose estable a partir del año de edad. Los síntomas pueden detectarse durante la época de potro, o incluso cuando el animal es adulto.

    En Holanda, un país con larga tradición en el estudio de la enfermedad, se calcula que nacen 3.000 potros al año con la enfermedad (el 25% de los que nacidos) y representa unos costes económicos estimados en 10 millones de euros al año.

    La enfermedad se encuadra dentro de un grupo de enfermedades del crecimiento de los potros, que reciben el nombre genérico de Enfermedades Ortopédicas del Desarrollo. Otras enfermedades de este grupo son los quistes óseos subcondrales, las deformidades angulares y flexurales, la fisitis y el síndrome de wobbler (este último afecta a las vértebras cervicales y produce descoordinación en los movimientos del animal).

    Entre las causas de osteocondrosis figuran las siguientes: Predisposición genética (que representa hasta el 25% de las causas de enfermedad), traumatismos biomecánicos, estrés mecánico debido a ejercicios inapropiados, obesidad, crecimiento demasiado rápido y nutrición desequilibrada o inadecuada. Una o varias combinaciones de estas causas pueden producir la enfermedad. Son los factores medioambientales, o de manejo, los que determinan si el potro desarrollará finalmente la enfermedad.

    Fases de control de la enfermedad en España.

    En España el control de la enfermedad en el caballo de PRE ha pasado por tres fases:

    1) Años 2003-2006. Se realizaron múltiples estudios radiológicos sin definir dónde y cómo había que detectar la enfermedad. Tras el estudio de 1.500 caballos no se produjeron los resultados deseados.

    2) Año 2007. Se creó un Centro de Lectura para estandarizar la calidad de los estudios realizados y los criterios de diagnóstico de la enfermedad. En esta temporada 2007 se recibieron los siguientes estudios correspondientes a 335 caballos, 50 de los cuales fueron considerados no aptos. Los resultados por países son los siguientes:

     
      ESPAÑA
    COSTA RICA
    ESTADOS UNIDOS
    MÉXICO
     - Total - 
    Total
    284
     
    11
     
    9
     
    31
     
    335
     
    APTOS 247
     
    7
     
    8
     
    23
     
    284
     
    NO APTOS
    37
     
    4
     
    1
     
    8
     
    50
     

    El Centro de Lectura declaró no aptos el 14,2% de los estudios recibidos.

    3) Año 2008. Analizados los resultados de la temporada anterior y siguiendo recomendaciones internacionales, se eliminarán solamente los caballos con signos radiológicos graves de la enfermedad. Para ello se establece una graduación de las lesiones en función de la gravedad. Antes de empezar esta temporada se revisarán todos los caballos eliminados de la temporada anterior (2007) y se informará a los ganaderos en caso de que sus caballos sean considerados aptos con este sistema. Así mismo, se darán instrucciones a los veterinarios para que revisen los caballos de acuerdo a los nuevos criterios de clasificación. Los caballos que no fueron enviados al Centro de lectura, en la temporada 2007 pueden ser enviados, si los veterinarios estiman que pueden ser considerados aptos, de acuerdo a los nuevos criterios de clasificación. En la página web del Hospital Clínico Veterinario de la Universidad de Córdoba www.uco.es/corporacion/hcv/ existe información abundante sobre los criterios de diagnóstico de la enfermedad y los trabajos realizados, durante la temporada 2007.

    Normas básicas para el control de la enfermedad en las ganaderías.
    Detectada la enfermedad en una ganadería sería bueno tener presente los siguientes conceptos.

    Conviene chequear los animales jóvenes de la ganadería, tanto machos como hembras, y sus ascendientes. Para ello los veterinarios suelen realizar una inspección clínica (buscando cojeras o acumulo de líquido en las articulaciones) y aconsejan sobre la realización de unas radiografías básicas a los grupos de riesgo de cada ganadería. Este tipo de radiografías en las ganaderías se pueden realizar a partir del año de edad, momento en que las lesiones se hacen estables, con lo que se conseguiría un diagnóstico más precoz de la enfermedad. El estudio de los ascendientes de los potros permite indagar en las causas genéticas de la enfermedad, en las ganaderías afectadas.

    Hay que revisar la nutrición de la ganadería, especialmente la cantidad de energía consumida por el potro, la fuente de energía, o los desequilibrios minerales, entre otros. Uno de los problemas más comunes en los potros jóvenes es la excesiva cantidad de sustancias ingeridas lo que produce un crecimiento acelerado o engorde de los animales sometidos a estas prácticas. Ambas situaciones pueden contribuir a la aparición de enfermedades ortopédicas del desarrollo.

    Un estudio realizado en el año 1996, en Estados Unidos, por el Dr. Joe Pagan, donde se valoró la presencia de OCD en menudillo, corvejón, babilla y hombro durante un periodo de 4 años, llegó a las siguientes conclusiones:

    1º Los animales que desarrollaban OCD en el corvejón y en la babilla tendían a ser potros mayores al nacimiento y crecían más rápidamente entre los 3-8 meses.

    2º Los que desarrollaban OCD en el menudillo tenían un crecimiento normal los 110 primeros días, pero posteriormente crecían más rápido que el resto de la población.
    De esto se dedujo que el elevado peso corporal y el rápido crecimiento eran factores a tener en cuenta a la hora de controlar la enfermedad.
    No solo hay que controlar la cantidad de energía consumida sino la relación entre los distintos minerales. Es necesario tener una atención cuidadosa a los excesos de fósforo. También existen trabajos que indican que es importante cuidar la relación entre el cobre y el zinc, especialmente en la hembra gestante y durante el crecimiento del potro ya que los desequilibrios entre estos dos minerales pueden predisponer a la aparición de estas enfermedades (Harris 2005).

    Una de las grandes especialistas mundiales en nutrición equina, la Dra. Pat Harris (2005) da las siguientes recomendaciones para reducir la incidencia de enfermedades ortopédicas del desarrollo, y entre ellas la osteocondrosis, en las ganaderías:

    1) Conseguir que el potro aumente su tamaño y peso corporal de forma paulatina;

    2) Evitar que los potros crezcan demasiado rápido;

    3) Evitar un crecimiento repentino después de un crecimiento estancado;

    4) Evitar que el potro engorde demasiado.

    Dos conclusiones muy básicas sobre la nutrición y su efecto en las enfermedades ortopédicas del desarrollo vienen dadas por dos grandes expertos mundiales en nutrición:

    1.- Si bien el proporcionar, a la yegua y al potro, una nutrición apropiada durante la gestación y lactancia, no garantiza que tengamos caballos adultos sanos y competitivos, sí existen evidencias, en caballos y otras especies, que demuestran que a corto, medio y largo plazo ayudan a reducir el riesgo de padecer numerosas dolencias y enfermedades (Harris, 2005).

    2.- Una vez que un potro desarrolla osteocondrosis, que sea lo suficientemente grave para producir signos clínicos, el efecto de la dieta es mínimo para resolver la lesión existente. No obstante es aconsejable, reducir la ingesta de energía y evitar el exceso de peso corporal manteniendo a la vez una adecuada cantidad de proteínas y minerales (Pagan, 2003).

    Un último factor a tener en cuenta es el control del ejercicio durante el primer año de vida. Como norma general se puede decir que adecuado nivel de ejercicio en los potros lógicamente es importante en mantener la calidad del cartílago articular y del hueso (McIlwraith, 2005). Hasta el momento existen datos contradictoriso sobre cuál es el nivel de ejercicio que tienen que realizar. Estudios realizados en Holanda (Van Weeren, y Bravenveld, 1999) concluyeron que el ejercicio no influía en el número de lesiones que aparecían, pero, sí en la tendencia a que las lesiones fueran más graves en los potros sometidos a descanso en el box. Todavía no sabemos cuál es el nivel de ejercicio adecuado, para que un potro de PRE esté más protegido contra la aparición de la osteocondrosis; pero sí que, si evitamos que los potros estén demasiado tiempo estabulados durante el primer año de vida y facilitamos que se ejerciten libremente, estaremos contribuyendo de forma adecuada a prevenir la enfermedad.

    BIBLIOGRAFÍA

    .- Harris PA. Hints on nutrition for optimal growth. Harris PA, Hill SJ and Abeyasekere LA eds. The 1st Waltham International Breeding Symposium. Newmarket. Newmarket (England). June 2005: 41-50.

    .- McIlwraith CW. What are the major problems associated with growth and how important are they really? Harris PA, Hill SJ and Abeyasekere LA eds. The 1st Waltham International Breeding Symposium. Newmarket. Newmarket (England). June 2005: 25-31.

    .- Pagan JD, Jackson SG. The incidence of developmental orthopaedic disease on a Kentucky Thorougbred farm. World Equine Vet. Rev. 1996: 1: 20-26.

    . - Van Weeren PR, Barneveld A. The effect of exercise on the distribution and manifestation of osteochondrotic lesion in the Warmblood foal. Equine Vet. J Suppl 1999; 19.

     
  • Fuente — ANCCE — 29/04/2008